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La venta de Full Tilt y las high stakes

Viktor Blom "Isildur1"
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Hubo una época en el poker online en el que las mesas de high stakes se conocían como las “nosebleeds”, en referencia a las hemorragias nasales que provoca la altitud. Su casa era Full Tilt Poker y sus habituales alcanzaron categoría de ídolos entre la comunidad.

Esas partidas fueron las que le otorgaron a Phil Ivey la categoría de mejor jugador del mundo, las que descubrieron a Viktor Blom “Isildur1” o a Daniel Cates “jungleman12”, en las que regó millones de dólares Guy Laliberté o las que acogieron el Durrrr Challenge y la aparición del Pot Limit Omaha como la modalidad dominante en las cumbres...

El Black Friday desmanteló esas mesas y varios de sus protagonistas desparecieron de la escena. Sin ir más lejos los pros patrocinados por Full Tilt, como Gus Hansen, Patrick Antonius o Tom Dwan “durrrr” y los jugadores con banks millonarios atrapados en la sala, por ejemplo, los hermanos Dang -“Urindanger” y “trex313” o Daniel Cates “jungleman12”.

La vuelta a la vida de la sala, de la mano de PokerStars, su rescatador, volverá a poner a disposición de muchos de estos jugadores un dinero que les permitirá jugar en los niveles más altos, en su software favorito y contra los viejos rivales.

En estos 15 meses de oscuridad, fue precisamente PokerStars la que tomó el relevo de las high stakes, en una versión más modesta. Las mesas más caras no tenían demasiado movimiento y el goteo de habituales se prolongó durante varios meses.

Las noticias favorables a un acuerdo que salvaría Full Tilt y la estabilidad de las nuevas high stakes ya han propiciado el regreso de iconos como Daniel Cates o, hace un par de días, de Gus Hansen. Un viejo rockero como Ilari Sahamies “ziigmund” está encontrando muchísima acción y protagonizando sesiones que se cifran en ganancias de medio millón de dólares. Se nota un soplo de aire fresco generado por la solución al problema de Full Tilt.

El futuro de las high stakes es de color de rosa en lo que se refiere a liquidez. Tendrá que escoger hogar, eso sí. En pocos meses, veremos si renacen los “nosebleeds” tal y como los conocíamos y cuál de los hijos pródigos vuelve al redil. Además, las viejas normas que prohibían a los jugadores patrocinadas por salas enfrentadas por la feroz competencia quedarán atrás.

Sinceramente, nos puede la impaciencia.