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Noticias Poker | World Series of Poker | WSOP 2009

WSOP 2009: Baldwin obtiene el Evento 34 de Hold’em No-Limit

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El martes pasado comenzó el evento de Hold’em No-Limit de la World Series of Poker de $1.500 de inscripción con menor concurrencia hasta el momento ya que sólo participaron del mismo 2.095 jugadores y contó con un premio al primer puesto de más de medio millón de dólares. Con la pulsera de la WSOP en mente, Allen Cunningham, Chris Ferguson y Phil Hellmuth engrosaron sus récords de cobros en la WSOP pero se quedaron cortos en sus apuestas de alcanzar la mesa final. Otros jugadores reconocidos que cobraron premio pero no llegaron a la mesa final fueron: Thor Hansen, Alex Kravchenko, Alex Jacob, Jared Hamby y Praz Bansi.

Los diez finalistas con la correspondiente asignación de asientos y conteo de fichas eran como sigue:

Asiento 1 – Young Phan 353.000
Asiento 2 – Jonas Klausen 2.350.000
Asiento 3 – Andrew Youngblood 660.000
Asiento 4 – Martin Jacobson 1.200.000
Asiento 5 – James Taylor 480.000
Asiento 6 – Eric Baldwin 1.720.000
Asiento 7 – Eric DeFontes 490.000
Asiento 8 – Benjamin Scholl 455.000
Asiento 9 – Steven Bradbury 1.280.000
Asiento 10 – Roland de Wolfe 495.000

James Taylor había llegado a la mesa final como uno de los que menos fichas poseían por lo que en una mano en la cual Steven Bradbury había subido a 109K siendo pagado por, Jonas Klausen y Martin Jacobson y viendo que tenía A-K, decidió que era ahora o nunca y jugó el resto de sus fichas. Sólo Jacobson le pagó… con par en mano de 8-8, quedando ambos librados a su suerte. El flop fue: 9-9-4 con dos barajas de diamantes por lo que Jacobson mantenía una cómoda ventaja sobre Taylor. El turn fue la {J-Diamonds}, que mantenía a Jacobson en la delantera pero le daba a Taylor un draw a color. Y color fue lo que armó Taylor en el river cuando apareció el {2-Diamonds}, duplicando a aproximadamente 700K mientras que Jacobson cayó a 800K.

Young Phan fue el primer jugador en sumarse a las gradas luego de mover al centro de la mesa su corta estaca siendo el primero en hablar y teniendo {Q-Diamonds}-{8-Diamonds}. Fue pagado por Benjamin Scholl con par en mano de J-J. Phan recibió en el flop un draw a escalera a dos puntas pero luego fue incapaz de mejorar su mano. Young Phan se despidió en décima ubicación ganando $42.895.

Jonas Klausen, el agresivo líder en fichas, abrió la acción apostando 80K y fue contestado con el all-in de Eric DeFontes desde la posición de ciega grande por un total de 359K. Klausen pagó teniendo {A-Hearts}-{10-Hearts} y se enfrentó al par en mano de 4-4 de DeFontes. El pleito se resolvió relativamente rápido siendo que el flop fue: A-7-6 y DeFontes no logró recibir otro 4 ni cartas para formar escalera. Eric DeFontes se retiró en novena posición ganando $60.335.

Con una ventaja de casi 2 a 1 en relación de fichas respecto de su más cercano oponente, Klausen continuó con su juego agresivo, abriendo nuevamente la acción con una postura de 80K. Quien ocupaba la ciega grande, Steven Bradbury, decidió enfrentarlo y pagó. El flop fue: K-5-4 de diferentes palos y Bradbury fue el primero en accionar apostando 125K siendo pagado de inmediato por Klausen. El turn trajo la {K-Spades} por lo que pasó a haber dos barajas de picas en la mesa. Bradbury volvió a ser el primero en apostar, ésta vez por un monto de 150K. Otra vez, Klausen no dudó en pagar. El river fue el {9-Diamonds} y Bradbury decidió jugar el resto de sus 550K en fichas. Luego de pensarlo y de observar detenidamente a su adversario, Klausen decidió pagar pero al ver el K-9 de aquel, se descartó rápidamente de su mano. Luego de éste duelo, Bradbury pasó a tener 1,75 millones mientras que Klausen siguió siendo el líder con 2,3 millones en fichas.

James Taylor duplicó otra vez, en ésta ocasión a expensas de Benjamin Scholl y gracias a tener la fortuna suficiente de recibir par en mano de K-K cuando su rival recibió par en mano de 9-9. Ésta victoria llevó a Taylor a la marca de 1,2 millones en fichas y posicionó a Scholl como al más comprometido con poco más de 300K en fichas. La fiesta de las duplicaciones continuó cuando Andrew Youngblood jugó su all-in teniendo par en mano de J-J, enfrentándose al A-9 del mismo palo de Jacobson. El par de J-J se impondría permitiendo que la estaca de Youngblood alcanzara la marca de 850K y estableciendo a Jacobson como al nuevo comprometido en fichas, con un resto de sólo 200K. Para no ser menos, Scholl fue el siguiente jugador en duplicar, ésta vez gracias a Eric Baldwin, cuando su A-10 superó al K-7 de éste. Los jugadores comenzaron a preguntarse si alguien habría de perder una mano estando all-in.

Finalmente, un jugador perdería un all-in y, desgraciadamente para Martin Jacobson, sería él. Con sólo 125K en fichas, Jacobson decidió jugarlas todas y Eric Baldwin reviró la apuesta buscando definir heads-up. Jacobson tenía A-9 y se enfrentaba al par en mano de Q-Q de Baldwin. Ninguna carta vino en ayuda de Jacobson por lo que Baldwin se quedó con el bote. Martin Jacobson quedó eliminado en octavo lugar ganando $65.487.

Baldwin, al igual que Klausen, es un jugador de estilo agresivo y muchas veces fue el quien apostó primero enfrentándose a revires al all-in de parte de quienes menos fichas poseían. En general en éstas situaciones, Baldwin habría de pagar debido a la cantidad importante de fichas ya jugadas. Esto es precisamente lo que ocurrió con Benjamin Scholl, quien estaba comprometido en fichas, cuando Baldwin inició la acción apostando 130K y Scholl contestó yéndose al all-in por un monto adicional de 170K. Baldwin pagó, un tanto reacio, teniendo solamente 8-7 de diferentes palos y no logró mejorar su mano enfrentándose al A-5 de Scholl. Po ende, Scholl alcanzó la marca de 600K en fichas mientras que Baldwin cayó por debajo del millón por primera vez en la mesa final.

Baldwin ganó varias ciegas y antes y luego recibió par en mano de K-K en el momento justo… cuando otro jugador recibió otro gran par en mano que no era de ases al mismo tiempo. Enfrentándose a una gran apuesta de apertura de parte de Steven Bradbury equivalente a 305K y al ver Baldwin que tenía reyes, éste decidió moverse al all-in desde su posición de ciega grande. Bradbury no dudó en absoluto y pagó con su par en mano de Q-Q. Los reyes se impusieron por lo que Baldwin volvió a estar en una posición cómoda con más de 2 millones en fichas mientras que Bradbury se unió a la legión de los comprometidos en fichas teniendo aproximadamente 250K.

Al retornar del receso para cenar, Bradbury jugó el resto de sus fichas teniendo A-6 luego de que Taylor abriera la acción con una apuesta. Fue una buena movida siendo que Taylor sólo tenía {9-Hearts}-{6-Hearts}, pero un 9 vino con el flop finalizando la participación de Bradbury en el torneo. Steven Bradbury acabó afuera en séptimo puesto ganando $74.352.

En un duelo de ciegas y luego de un flop de: 9-8-6 con dos barajas de corazones, Jonas Klausen y Andrew Youngblood no perdieron tiempo en mover sus fichas hacia el centro de la mesa por medio de una serie de apuestas y revires. Youngblood tenía par en mano de 6-6 que le daba trío en el flop pero se desanimó al ver que Klausen poseía 7-5 que le daba escalera formada en el flop. Youngblood necesitaba que las cartas de la mesa se emparejaran pero no lo hicieron. Klausen pasó a tener más de 4 millones en fichas mientras que Andrew Youngblood se despidió en sexta ubicación ganando $89.222.

Roland de Wolde, revitalizado por haber ganado su primera pulsera de la WSOP, había arribado a la mesa final como uno de los que menos fichas poseían y peleó admirablemente para sobrevivir. No obstante, su participación finalizó al moverse al all-in desde la posición de ciega pequeña por un monto aproximado de 600K y estando las ciegas en 25K/50K. Klause, ocupando la ciega grande, pagó. De Wolfe tenía {7-Hearts}-{6-Hearts} que estaba muy por debajo del A-6 que mostraba Klausen. La A del flop prácticamente selló el resultado y De Wolfe se quedó corto en su intento de obtener su segunda pulsera de ésta serie. Roland de Wolfe se retiró en quinta posición ganando $112.957.

Habiendo descendido a sus últimas 230K en fichas, Benjamin Scholl se movió al all-in desde la posición de button siendo pagado por James Taylor, quien ocupaba la ciega grande. Scholl tenía una buena mano, K-J, pero aún así estaba en desventaja respecto del A-8 de Taylor. El flop fue: K-3-2 con dos barajas de picas que le daba la ventaja a Scholl. El {6-Spades} del turn fue una carta aún mejor para Scholl siendo que era el único de los dos que poseía una pica, por lo que sólo uno de las dos A que quedaban le haría perder la mano. Y fue uno de esos dos ases, {A-Clubs}, la carta descubierta en el river por lo que un desanimado Scholl se retiró para cobrar su premio. Benjamin Scholl quedó eliminado en cuarto lugar ganando $150.133.

Baldwin comenzó a tomar el control de la mesa con una serie de subas y revires, la mayoría de ellos contra Klausen, logrando posicionarse al tope de la clasificación. Ambos volvieron a confrontar en una batalla entre ciegas siendo las cartas de la mesa: 10-5-3-9 con tres barajas de tréboles. Baldwin apostó 540K, Klausen contestó yéndose al all-in y Baldwin le pagó. Baldwin había formado color en el turn gracias a su {7-Clubs}-{3-Clubs} mientras que Klausen había hecho “slow-play” con su par en mano de K-K. Sin embargo, Klausen tenía la {K-Clubs} por lo que aún tenía algunas posibilidades. Sería un river con un trébol cruel para Baldwin y uno glorioso para Klausen el que posibilitaría que el bote quedara del lado de éste. Baldwin había decaído pero no estaba fuera ya que tenía casi 2 millones en fichas, pero ahora se encontraba bastante por debajo de los 5 millones que tenía Klausen, aproximadamente.

James Taylor fue el primero en accionar apostando 180K desde su posición de ciega pequeña y fue pagado por Baldwin en la ciega grande. El flop fue: 7-5-3 y Talyor apostó primero por un monto equivalente a 175K. Luego de un minuto de pasiva contemplación, Baldwin anunció que estaba all-in. Un Taylor visiblemente frustrado decidió pagar poniendo en riesgo su participación en el torneo teniendo sólo dos cartas más altas que las de la mesa, K-Q. Baldwin lo aventajaba con su {9-Diamonds}-{7-Diamonds}. El turn fue un 10 y el river un 3 por lo que quedó establecido el heads-up. James Taylor se despidió en tercer puesto ganando $213.046.

El juego heads-up comenzó con ambos jugadores casi igualados en fichas. El mayor bote del torneo, y el que en última instancia lo definiría, se produjo cuando Baldwin subió a 190K y fue pagado por Klausen. El flop fue: Q-10-4 y Klausen pasó. Baldwin apostó 255K. Klausen contestó con un “check-raise” a 805K a lo que Baldwin anunció rápidamente que estaba all-in. Casi igual de rápido, Klausen le pagó. Fue un tremendo baldazo de agua fría para Klausen ya que habiendo formado doble par en el flop gracias a su Q-10, se encontró en desventaja respecto del trío de 4 que había armado Baldwin en el flop. Klausen aún tenía outs en la forma de una Q o un 10, pero ninguna de esas cartas se presentó por lo que Baldwin alcanzó la marca de 8 millones en fichas relegando a Klausen a la cifra de 1,35 millones.

No demandó mucho tiempo en definirse el pleito cuando ambos movieron el resto de sus fichas al centro de la mesa teniendo grandes manos. Par en mano de 10-10 para Baldwin y A-Q para Klausen. El flop fue: K-J-6 que le dio a Klausen dos outs adicionales y Baldwin deseó no formar el trío de 10. El turn mostró un segundo 6 lo que significaba que un 10 ya no le daría la victoria a Klausen. El river trajo un 5 irrelevante decretando el fin del torneo. Martin Klausen acabó en el segundo lugar ganando $322.371.

Eric Baldwin, de sólo 26 años de edad, podría no parecer un veterano del poker pero ya lleva tres años batallando en la WSOP. Baldwin es un exitoso jugador profesional, online y en vivo, desde hace varios años pero ésta victoria cimienta su reputación de ser uno de los mejores del juego. Eric Baldwin terminó en primer lugar ganando $521.932 junto con su primera pulsera de la WSOP. ¡Felicitaciones ‘basebaldy’!