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EPT IV: Glen Chorny Ganó la Gran Final de Monte Carlo

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Glen Chorny levantó sus brazos en el aire. Su A-5 había superado al K-Q de Denes Kalo, convirtiéndole en el nuevo campeón de la Gran Final del European Poker Tour de PokerStars.


Fue el torneo más largo, más grande y en el que hemos podido ver un mejor póquer de cuantos se han disputado en el EPT. Al acabarse el juego y mientras Chorny levantaba en solitario el trofeo, las caras de los jugadores hablaban por sí mismas: alivio mezclado con fatiga y, a su vez, combinado con el subidón de adrenalina.
Todos ellos realizaron un gran esfuerzo mental para llegar tan lejos en el torneo, pero sólo uno podía resultar vencedor y, para seguir con la tónica de la semana, lo hizo con un póquer espléndido.

Esta final que podría haber seguido muchos caminos distintos. Antonio Esfandairi estuvo a punto de hacerse con la Triple Corona, sólo le falta un título del EPT para acompañar sus victorias en el WPT y las WSOP. Allí estaba también el miembro del Equipo PokerStars Pro Luca Pagano, que llegaba por tercera vez a la mesa final de un EPT, buscando recuperar la forma de la primera temporada con el que sería su noveno premio en el EPT, todo un record.

Después estaba Isaac Baron, ampliamente considerado como el favorito del torneo y conocido por sus compañeros como el mejor jugador de este juego. La historia del jugador de Internet que se convierte en campeón de póquer en vivo no es nueva, pero la primera victoria de Isaac en un EPT tendrá que esperar.

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Cuando comenzamos hoy, quedaban diez jugadores. Tras ser eliminados Stig Top Rasmussen y Henrik Gwinner, avanzamos hacia las luces y cámaras de la mesa final, donde los jugadores empezarían de la siguiente forma:

Asiento 1. Denes Kalo (Hungría): 1.190.000
Asiento 2. Michael Martin (Estados Unidos): 1.320.000
Asiento 3. Luca Pagano (Italia): 688.000
Asiento 4. Valeriy Ilikyan (Rusia): 1.396.000
Asiento 5. Antonio Esfandiari (Estados Unidos): 501.000
Asiento 6. Maxime Villemure (Canadá): 1.206.000
Asiento 7. Glen Chorny (Estados Unidos): 3.613.000
Asiento 8. Isaac Baron (Estados Unidos): 2.853.000

Con su padre Claudio nervioso en las gradas, Luca Pagano empezó temprano con el espectáculo. Primero dobló sus fichas gracias a Isaac Baron, tras subir la apuesta e igualar una resubida, con K-J. Baron, con muchas más fichas que Pagano, envidó en un flop donde la carta más alta era una Jota y Pagano igualó para ver el A-K de Baron. Pagano esquivó el As y consiguió doblar sus fichas en un momento clave.

Sólo habían transcurrido unos minutos cuando Pagano pagó otra subida. Esta vez, fue Antonio Esfandiari el que empujó su resto al centro del tapete. Teniendo que pagar 480.000, Pagano apenas dudó antes de igualar. Esfandiari enseñó A-8 contra el A-J de Pagano. El flop trajo QTK, una escalera para Luca. A Esfandiari le valían tres cartas para repartir el bote, pero no recibió ninguna ayuda y cayó en octavo lugar con un premio de 168.000 €.

Tras la salida de Esfandiari, la primera persona en darle la mano y felicitarlo fue el padre de Luca, Claudio Pagano. Esfandiari comentaría más tarde que había hecho una buena lectura de Pagano, asumiendo que llevaba una buena mano, para luego ignorarla al ver su propio As.

Después de la eliminación de Esfandiari, el juego continuó sin incidencias durante un rato. Cuando el americano Michael Martin, que llevaba una sudadera de los Estados Unidos, entró en el bote con una subida, el ruso Valeriy Ilikyan le resubió all-in. Martin igualó instantáneamente.

"A por los rusos", dijo con evidente confianza. Sostenía A-Q frente al A-4 de Ilikyan. El flop trajo tanto el As como la Reina. El turn y el river fueron inútiles para Ilikyan, que salió eliminado en séptima posición y se adjudicó un premio de 253.000 €.

La eliminación de los dos jugadores con menos fichas pareció encender el fuego del miembro del Equipo PokerStars Pro Luca Pagano. En un bote que definiría la siguiente hora de juego, Pagano apostó 500.000 con 9d-4d-2c-4p sobre la mesa, generando un bote de 814.000. Glen Chorny igualó. La Qc apareció en el river y, una vez más, Pagano soltó su apuesta, esta vez de 400.000. Chorny igualó con pareja de seises en su mano, que no valieron contra el Kd-Qd de Pagano. De repente, Pagano era líder con 3,3 millones de fichas.

Pagano atesora nueve premios en el European Poker Tour. Esta Gran Final supone su tercera mesa final. En todo ese tiempo, no ha podido hacerse con el primer puesto. Esta vez, con su padre fuera, parecía claro que Pagano se olía su primera victoria.

Quince minutos después, Luca subía a 130.000 y Max Villemure le contraatacaba subiendo a 400.000. Pagano no tardó mucho en envidar por el resto. No era una decisión insignificante. La apuesta ascendía a casi un millón de fichas. Villemure, de todas formas, no se dejó disuadir e igualó rápidamente para ver la pareja de Jotas de Pagano. Villemure enseñó su A-K. El bote contaba con más de 3,4 millones de fichas y caería del lado del Canadiense al salir un As en el flop.

Ese bote dejaba claro que la mesa final no iba a acabar pronto. Durante el descanso de la cena de las 20:15 h, las pilas de fichas de los jugadores se mantenían tan altas que algunos veteranos de los torneos predecían que la mesa final no acabaría hasta bien entrada la madrugada. Estaban en lo cierto.

Pero las cosas cambiaron para Luca después del descanso y, tras 15 minutos de juego, su suerte lo llevaba al borde de la eliminación. Envidó desde el botón después de que Denes Kalo apostase 125.000 fichas. Denes igualó rápidamente, lo que no presagiaba nada bueno para Pagano, que enseñó A-J frente a la pareja de Reinas que sostenía su rival. El flop K-7-7 no le valía a Luca que, una vez más, pedía que saliera un As. No sucedió y, tras un elegante apretón de manos, abandonó la final y se llevó consigo un premio de 337.000 €.
Después, tras dos niveles sin eliminaciones, tuvimos la segunda eliminación en 15 minutos.

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Michael Martin había avanzado posiciones repentinamente al final del día de ayer y hoy había estado en lo más alto del recuento de fichas, aunque el liderato había cambiado de manos varias veces y los grandes botes podían hacer cambiar la dinámica del día. Cuando Glen Chorny subió hasta 125.000 antes del flop, Michael igualó desde la ciega grande. Pasó tras el 6-7-T del flop y Chorny apostó de nuevo, esta vez 225.000. Martin subió la apuesta, hasta 675.000. Supuso un repentino cambio de ritmo y, cuando Chorny metió la caja, no había otra opción para Martin que no fuese igualar, para enseñar Q-T ante la pareja de Jotas de Chorny.

"No me la juegues", dijo Chorny al repartidor, quien accedió a sus súplicas, mostrando un As en el turn y un dos en el river. Martin finalizó el torneo en quinta posición y se embolsó 421.000 €. En sólo 20 minutos, habíamos pasado de una mesa con seis a otra con cuatro jugadores.

Comenzábamos a pensar que el torneo podría avanzar más rápidamente de lo que en principio se creía, cuando minutos después Denes Kalo se movía all-in. Glen Chorney había subido la apuesta antes del flop con A-3 de picas y Kalo había igualado con A-Q. Chorny perdía sus opciones, mientras Kalo se veía catapultado hacia la primera posición, con 4,5 millones de puntos.

Pero, manteniendo el espíritu del evento, nadie aceptaba de ningún modo rendirse y dejar su destino a la suerte sin luchar. Chorny conseguía un bote de 1,7 millones de fichas de Maxime Villemure, con A-J. La J que cayó en el flop le bastó para ganar.

No había un líder de fichas claro por el momento y la final se había convertido en una batalla entre cuatro jugadores muy igualados en fichas y habilidad. Desde el punto de vista de los demás jugadores, quizás el favorito fuese Isaac Baron, al que sus compañeros se refieren como uno de los mejores jugadores a día de hoy.
Pasarían casi tres horas hasta la siguiente eliminación...

Entonces, cuando el nivel 29 estaba a punto de acabar, Maxime Villemure se hizo con un bote enorme de fichas. Tras apostar, vio como Isaac subía su apuesta hasta 650.000 y envidó con el resto. Isaac igualó y enseño pareja de Ochos. Maxime tenía pareja de Reinas. Ninguno consiguió mejorar su mano y Maxime se dobló, aumentando su pila hasta los 4.000.000 de puntos. Isaac veía como le habían arrancado el liderato y le habían hundido hasta la última posición, con apenas un millón de fichas.

Pero Isaac también tendría su golpe de suerte. Fue all-in con Q-3 y Denes Kalo igualó con A-T. Todo parecía perdido para Isaac, que acabaría cuarto, cuando una milagrosa Reina apareció en el river. La multitud estalló en un clamor involuntario, que casi devolvió a Isaac a la disputa a la par que subía su montón de fichas. Volvía con más de 2 millones de puntos.

Incluso las mejores historias acaban de forma abrupta y para Isaac fue así, encontrándose su A-Q contra A-A. La mano no deparó cambios y el favorito acabó eliminado. Tras un flop bajo, que mostraba 6p2t7p, Glen lideraba la apuesta con 335.000 e Isaac llevaba un buen rato pensando su jugada. Glen solicitó que pusiesen el reloj, la primera vez que se pedía, lo que empujó a Isaac ir all-in. Glen igualó instantáneamente y enseñó sus Ases. El nueve de picas en el turn daba una chispa de esperanza a Isaac, que tenía una pica para jugar con las tres que había en la mesa, pero no salió el color. Baron se despedía del torneo en cuarta posición, llevándose 589.000 €.

En ese momento, otro asunto cobraba importancia. Maxime había mostrado síntomas de estar resfriado toda la semana y el estrés de cinco días de juego, con todo lo que conlleva, estaba empezando a aparecer.

Glen encabezaba la clasificación con más de 6 millones, que pronto pasarían a siete millones, mientras los demás hacían lo que podían para mantener el ritmo, a medida que aumentaba la cuantía de las ciegas del nivel 30. Max se lo jugó todo con A-Q en un flop casi perfecto, T-Q-3, que le permitió doblarse cuando Glen igualó su apuesta con Q-J.

El ritmo se mantenía lento cuando el reloj daba las 02:00 h. Pero, aunque Denes era el jugador con la pila de fichas más pequeña, Max y Glen se enredaron para reducir la mesa a un jugador y llevar el evento al cara a cara final.

Maxime igualó la ciega grande desde la ciega pequeña para ver un flop de Tc-Ad-4p. Cuando salió una Jp en el turn, Maxime apostó 200.000 y le igualaron. Un 9d en el river provocó una nueva apuesta de Maxime de 450.000, que empujó a Glen a apostar all-in. Maxime igualó rápidamente. Max tenía Q-8 para hacer escalera, pero Glen, con K-Q, llevaba la mejor jugada posible sobre la mesa. Maxime Villemure salió del torneo en el tercer puesto, obteniendo un premio de 715.000 €. Ya sólo quedaban dos jugadores en la lucha por el título.

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A partir de este momento, quedaba menos de un minuto para completar esta colosal competición. Después de casi 12 horas de juego, Glen mantenía el liderato en una relación de 10 a 1 sobre el húngaro. Kalo sabía que sus oportunidades pasaban por actuar rápido. Se encontró con K-Q e hizo su movimiento, subiendo primero para encontrarse con el all-in de Glen e igualando rápidamente para mostrar Ac-5c. La mesa mostró Ap-Qp-6p-6t-T, convirtiendo a Glen Chorny en el campeón de la Gran Final de la 4ª temporada del EPT de PokerStars.com.

Chorny recibió los aplausos después de darle la mano a Denes Kalo, su digno oponente, y al Director del Torneo, Thomas Kremser. Denes se llevará a casa 1.179.000 € esta noche y Chorny 2.020.000 € y el honor de convertirse en el ganador del mayor torneo en la historia del póquer europeo.

Monte Carlo es opulento, glamuroso y, sí, de acuerdo, es caro. Este hecho no pasa desapercibido ni siquiera por los jugadores que compiten por millones de dólares. "Todavía no lo he asimilado", decía Glen en una entrevista con Kara Scontt poco después de adjudicarse el título. Y, cuando le preguntaron cómo tenía pensado celebrar su premio de 2 millones de dólares esa noche, respondió: "Quizá ir a un bar, pero no voy a ir al Jimmy'z, es demasiado caro".

Puede que ya no lo sea para Glen, un hombre que llegó aquí a través de los Step clasificatorios de PokerStars. Mientras los fuegos artificiales iluminaban la habitación y la multitud aplaudía al nuevo campeón, demasiado joven para haber jugado en el cuando el EPT comenzó hace cuatro temporadas, lo mínimo que se puede hacer es rendirle homenaje con algún tipo de celebración.

"No hay forma de sentirse mejor de lo que me siento ahora mismo", dijo Chorny. "Me siento como una estrella del rock".